viernes, 19 de julio de 2019

EL BOTÓN 65

Seré breve:

El botón 65 es una disparatada idea en mi cabeza sobre una máquina del tiempo,
todo ciudadano en un futuro tendrá derecho al botón 65,
solo dos requisitos: no superar dicha edad y tener al menos 15 años cotizados.

Esto se gestionaría en un edificio oficial con varias ventanillas y un funcionario en cada una,
la cosa iba a ser fácil, presentar dni personal, un informe con la vida laboral, y para terminar una firma en un documento de papel timbrado. Al fondo entrarías en una cabina con estética sesentera de color naranja y tan solo debías pulsar el botón de su interior, un gran pulsador con un 65  impreso en relieve, letras doradas y fondo oscuro. Después un luminoso te daría la bienvenida anunciando el año, el mes, el día, y la hora exacta a la que has ido a parar. En la ventanilla 65 te esperaría un funcionario para explicar tus derechos, acorde a la cotización se asigna una prestación económica hasta el día en que fallezcas, una suma mensual suficiente para llevar una vida digna y autónoma, o lo que es lo mismo, la tan deseada jubilación.

Muchas personas de treinta y pico años, yo incluido, estaríamos dispuestos a borrar otros treinta con tal de asegurar un futuro digno, total nadie nos garantiza llegar vivos a esa edad y el panorama tampoco invita a recordar tres décadas y media agonizando como un barbo en un charco de meados.

jueves, 18 de julio de 2019

UN TATUAJE EN SU BRAZO Y UNA MUJER ALCOHOLICA

Satur tenía una mujer alcohólica y un tatuaje en su brazo izquierdo, era repartidor de carne y trabajaba hasta tarde, casi no se le veía por casa. Hoy estaba de vuelta como cualquier día de lunes a viernes. En su mano derecha sostenía un pitillo encendido en el hueco de la mano, con la otra sujetaba el volante y podía verse una corrosiva calavera impresa en su antebrazo, era un tatuaje antiguo, casi carcelario, más de una vez pensó hacerse algo encima o incluso borrarlo con láser. En el espejo retrovisor central se podían ver sus ojos cansados y el ceño fruncido, pensaba en lo que iba a encontrarse al llegar a casa, su mujer ese día tenía día libre, es probable que hubiera estado bebiendo, ella no sabía que hacer con su tiempo libre y lo ocupaba de esa manera, se podía decir que era  alcohólica, aunque nunca faltó al trabajo ni hubo que sacarla de ningún bar, simplemente se tiró muchos años trabajando festivos incluidos y cuando tenía tiempo libre no sabía que hacer con su vida y se enganchó a la bebida. Satur estaba hasta las pelotas, aparcó la furgoneta a falta de sitio sobre la acera, luego llegó al portal y pulsó el botón del ascensor de mala gana, en poco estaba en el cuarto piso donde pagaba un costoso alquiler por un piso pequeño de apenas cuarenta y cinco metros cuadrados, la puerta de casa estaba abierta, pensó en Rebeca y una de sus borracheras, entonces entró y miró hacia el salón, ella dormía en el sofá, roncaba boca arriba plácidamente, entonces él cerró la puerta principal de un portazo, y le basto eso para escuchar las quejas de Rebeca con sus palabras trabadas confirmando de pleno todas sus sospechas. La puerta abierta no era ni por asomo lo peor que podía pasar, días atrás encontró el gas abierto durante todo un día.

Años después el piso saltó por los aires, anunciaron en la prensa una explosión de gas y un muerto, a Satur le salvó las horas extras, el siguió con su vida de repartidor de carne, la calavera en su brazo se desvaneció un poco más pero ahora más que nunca lo tenía claro, le iba a servir de recordatorio para no volver a cometer ciertos errores, de alguna manera se alegró por Rebeca, ella murió dormida a causa del gas y una borrachera, fue la única manera para solucionara su problema, su alcoholismo se erradicó de lleno y Satur vivió tranquilo durante un tiempo hasta que decidió borrar su viejo tatuaje y a los años conoció a otra mujer con otro tipo de adicciones que le causó innumerables problemas que aquí no vienen al caso.

FIN

miércoles, 17 de julio de 2019

VAYAN CON DIOS Y A LA MIERDA

El obrero más dicharachero
seca con las manos enguantadas
el sudor de su frente,
pone la vista encima del cuerpo de una joven que pasa por allí
y se arranca con un: - ¡Ay morena, morena,...!
La cosa no va a más,
parece que hasta los piropos están en proceso de despiece,
y si te soy sincero
no estoy ni a favor ni en contra.

Continúan desmontando,
y la estructura del andamio chilla,
los hierros se desencajan de sus anclajes
a martillazo limpio,
amontonados a un lado
proporcionan un paisaje de chapa muerta,
y la acera
parece un lugar donde ir a pesar chatarra.

Son las cuatro y seis de la tarde
o eso dicen los dígitos
en mi radio despertador de la mesilla,
en la calle hace un calor que bien podría matar
un elevado número de cucarachas,
puede también que al dicharachero,
de todos modos
con este sol
no lo veo con intenciones de hacerse el héroe.

Trato de descansar
pero en estas condiciones
como puedes apreciar
me es casi imposible.
Al poco vuelvo a incorporarme
y miro por debajo de la persiana
para saber como lo llevan,
la mitad del trabajo está hecho,
no tardarán mucho en desaparecer,
mañana o esta misma tarde
habrá un motivo para celebrar
aunque solo sea por esto,
iré al supermercado por un pack de seis
y vayan con Dios y a la mierda.

Las obras son desagradables mientras se están ejecutando
eso hasta el más bestia lo sabe,
luego todo puede quedar bonito
pero quien no se beneficia
procura cagarse en los muertos del dicharachero y su panda,
o así lo veo yo,
después como sustitutos regresarán los días monótonos:
camión de la basura y peleas a las doce de la noche,
pero esa es otra historia
en la que nadie se convertirá en Rey con el tiempo por sus propios méritos.

lunes, 15 de julio de 2019

EN SECCIÓN SEÑORA

No soy de esos que aguardan a la puerta
con los brazos cruzados
y cara de esto no va conmigo,
yo trasteo y deambulo entre las perchas,
compruebo la calidad de las telas,
miro el precio en las camisas,
y me paseo por el sector de bragas.

Cuando todo está despejado
suelto
un pedo
denso
de resaca
y me alejo sutilmente a otra zona,
me entretengo con los trescientos modelos de pantalón,
los despliego y los miro como si entendiera,
luego hago una montaña con todos ellos
y me cambio de pasillo.

A mi lado un dependiente
con tatuajes absurdos hasta en la cara,
canturrea amanerado una asquerosa canción de actualidad,
y como puedes comprobar
continuo recopilando motivos sólidos
para seguir gaseando.

jueves, 11 de julio de 2019

INFIERNO Y TRAGOS

Hace un calor de mil demonios
y necesito lubricante para estos engranajes,
repongo los hielos y recargo el vaso,
me habitúo y antes de sentarme
espero a que acabe la última canción,
volteo el disco
y que la música no pare.

Mi ginebra sigue fresca
cuando la aguja ha consumido medio vinilo
y en breve me levantaré para pinchar otro LP en el tocata,
esta vez subiré el volumen un poco más.

Mi culo en calzones se clava en el sofá
y mis pies bailan sobre la mesa imitando el ritmo,
el calor es aplastante
cuando el ventilador gira fuera de mi ángulo,
pero yo precisamente estoy hecho para esto:
infierno y tragos,
y no me importa si la vida
se pudiera resumir así,
al fin y al cabo
la música me sacó de todas,
la bebida puntualmente ayudo algo,
y lo del calor es una obsesión puramente personal.

miércoles, 10 de julio de 2019

TIEMPOS BAJOS

En los tiempos bajos
un número de lotería es una semana más de esperanza.

En los tiempos bajos
la botella de alcohol guardada para los viernes
abarca toda la semana
y comienzas a mutar
en un hombre detestable que solo quiere
echar doscientos tragos para olvidar.

En los tiempos bajos
pierdes el interés por todo,
respirar y pagar facturas es la única actividad, labor, tarea, faena, quehacer.

En los tiempos bajos
el presente es principalmente nublado
como pronostican en el tiempo,
una apisonadora olfatea tus talones,
los tobillos se convierten en asfalto,
y el futuro
es como una novela cutre de ciencia ficción.

En los tiempos bajos
negro negro negro negro negro negro negro
blanco negro,
blanco negro,
blanco negro,
terminas cruzando los pasos de cebra
sin apenas mirar
a ambos lados.












viernes, 5 de julio de 2019

EN LOS OJOS DEL CABALLO SOLO VEO MOSCAS

Quiero casa propia,
vacaciones en la playa
y comer de restaurante,
me lo vendieron así.

De momento aguanto el tipo,
mido el céntimo
y tengo una bolsa de pipas en la mano
y en la otra algo para la sed,
vivo la vida que me he encontrado en un ochenta por ciento
y el otro veinte es la que he podido elegir,
jubilarse parece una utopía hippie
y salir a flote no es nada fácil,
hasta las putas pipas están en riesgo.

Salgo a la ciudad
y las calles siempre van abarrotadas,
competencia y derroche por todas partes,
y me pregunto ¿cómo lo hacen?.

Los tipos trajeados aparentan conseguirlo,
puede que un trabajo de siete a tres,
cartera de clientes,
reloj grande,
camisa abotonada al máximo,
y da igual si hace un calor inaguantable,
siempre llevan la americana encima,
y esta noche
dormirán tranquilos
en su piso recién construido,
garaje propio y piscina comunitaria,
vales de descuento para restaurante en el bolsillo,
vino de calidad en la despensa,
y te dejo una línea de puntos
para que tú continúes con el resto:...................................................

Quitando la americana con un calor infernal,
ser feliz así
no le veo mérito.

lunes, 1 de julio de 2019

viernes, 28 de junio de 2019

Frases sin más...

Que compres yogures de marca blanca puede pasar,
pero que también empieces a hacerlo con la cerveza,
eso si que es de perdedores.

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Llámame por walkie talkie, 
te haré saber que desde la casa árbol 
todo va bien.

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Hay ciertos tramos en la cloaca
que solo se pueden avanzar
a nado

Hay ciertos tramos en la cloaca que solo se pueden avanzar a nado

martes, 25 de junio de 2019

Tú, Él, Ella, Nosotros, Vosotros, Ellos, Ellas, Ustedes, Yo: EL SITIO MÁS FRÍO DEL PLANETA

I

Entre risas una chica le contó a otra:
- Pregunte si estaba bien,
y él balbuceó algo.
Solo era un borracho.
Entonces esquivé el charco de sangre
que salía de su cabeza y salte su cuerpo
para continuar mi camino.

II

Los locos y los borrachos
pueden morir frente a un sinfín de individuos,
nadie se acercará a echar un cable,
y tú tampoco.

Un motivo para decir:
él se lo ha buscado,
y seguir caminando...
...como si nada.